viernes, 16 de agosto de 2013

LEYENDA DEL CERRO GRANDE DE PATAMBAN.

LEYENDA DEL CERRO GRANDE DE PATAMBAN.

Publico: Les dejo esta breve historia de mi pueblo que actualmente esta concursando en LEYENDASINDIGENAS2013.  vamos por un buen lugar el primero nada mas. Espero y sea de su agrado.




Cuentan nuestros queridos ancianos del poblado de Patamban, ya pocos, que sus antecesores  les contaban que en los tiempos pasados cuando el pueblo era muy joven, se creía que cada cerro tenía una propia identidad y un espíritu que lo formaban, así que había personas que se internaban en el bosque para recoger leña o traer madera.

Había árboles en abundancia y muy altos, por lo que se perdían en él y en medio de su  desesperación por encontrar el camino de regreso al pueblo, se les llegaba a manifestar un hombre muy joven de tez blanca, con bigote, alto y de voz gruesa, que se decía ser el mismísimo “cerro grande” en apariencia humana, y el revelaba secretos y caminos a estas personas extraviadas en el bosque, el solo pedía a cambio cuidar de vida de las plantas, del agua y animales del bosque.

Se dice que una vez un niño se internó en el bosque, solo para recolectar hongos comestibles para traer a su familia y degustar ese rico platillo, pero al entrar en el bosque camino y camino hasta que se dio cuenta que estaba muy lejos del pueblo y que no sabía cómo regresar, comenzó a llorar sin consuelo, hasta que apareció un hombre ”cerro grande” ya descrito anteriormente y con un sombrero de paja “panikua” un gabán de lana y una arma bañada en oro, además cargaba un hermoso morral.

El niño espantado y a la vez sorprendido pidió le brindara ayuda, le dijo señor por favor necesito ayuda, necesito encontrar el camino de regreso a casa, el hombre contesto por supuesto que te ayudare porque yo  cuido de todos ustedes, te daré agua y unas monedas además de llevarte  de regreso al pueblo.

Pero a cambio pediré un gran favor, el niño contesto claro lo que usted diga, el hombre dijo deseo que se junte la comunidad, todos niños, mujeres hombres y ancianos y caminen hacia la punta del cerro de la “maricuata”y  ya ahí pedirán  la mano de esa bella doncella  entonces aparecerá  una hermosa mujer y les dará respuesta.

Pero llevaran  esta taza de oro llena de agua, y esta vara dorada como regalos para ella, diciendo que así lo pedí yo. Entonces el hombre tomo al niño y lo subió en un caballo blanco, y lo envió de regreso al pueblo, le dijo no te preocupes lleva tus cosas y mi caballo blanco te llevará de regreso, cuenta lo que te mencione, si no te creen muestra los regalos y cumple con lo solicitado.

El niño llego al pueblo donde ya era buscado platicó  lo que le había sucedido y mostró aquellos regalos, y pidió lo ayudarán a cumplir con lo requerido por el señor llamado el “cerro grande”, como este pueblo era muy unido de inmediato comenzarón a cumplir las demandas, y así lo hicierón

Ya en la cima del cerro llamado la “maricuata” denominado así por ser cerros cuates, comenzarón con la ceremonia de petición de mano, cuando apareció una muchacha muy hermosa de tez morena, con guanengos,  pelo negro, en dos trenzas y aretes muy grandes en oro completo, ellos dierón los regalos y mencionarón lo dicho por el “cerro grande”. Ella en viva voz dió gracias por los regalos y solicito que se retiracen, y llevar la repuesta que era; mil disculpas señor cerro grande, yo sé que es un usted esta lleno de riquezas tanto minerales como naturales, pero ha sido tardía su petición  porque yo ya estoy comprometida y no puedo faltar a mi palabra.

Entonces los pobladores desconsolados regresarón y se trajeron los regalos y cerca del pueblo los abandonaron pero al tocar el suelo estos regalos, sorpresa retomarón vida; aquella vara dorada se convirtió en una víbora de cascabel que corrió rumbo a la cima del cerro  y aquella hermosa taza de oro, se convirtió en un hermoso manantial de agua cristalina y pura, el hermoso ojo de agua de Patamban.

Los pobladores se internaron en el bosque del cerro grande de Patamban y contarón cada detalle de las palabras de “la maricuata” lo que  no gusta nada al señor Cerro Grande y descontento dice esa bella mujer ha despreciado mi riqueza, y mi amor, pero desde hoy este pueblo no gozará de mis riquezas como el oro, y el agua. Solo les daré lo necesario nunca les daré abastecido, y aquel cerro junto con su poblado que yo elija como esposa y me acepte, otorgare, todo mis riquezas y gozaran siempre de en abundancia y de agua.

Espero y esta leyenda nos ayude a crear conciencia sobre la importancia de la naturaleza, y el agua. Necesitamos creer que  los cerros y toda su naturaleza tienen una identidad propia es decir vida y debemos convivir con ellos, protegerlos, y cuidarlos.

 Autor: Homero Aguilar Morales

4 comentarios:

  1. Muy buena tu leyenda, cabe mencionar que no solo seria útil como herramienta para crear conciencia ecológica en los jóvenes sino también para que conozcan un poco mas sobre las leyendas de la comunidad en la que viven. Muy buena narración Homero.

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  2. ke bueno Lalo ke te gusto y gracias, ese es le objetivo, despertar el interez en la comunidad para darle el valor y rescatar los relatos y escritos de mi pueblo.

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  3. Creo que una propuesta sería que los chicos de la comunidad puedan realizar un libro o revista que pudiera ser virtual o física y difundirla entre la comunidad o por este medio como el blog.

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  4. creo que eso suena interesante que todo y cada uno conoscamos ese tipo de leyendas porque siempre es lo que en realidad al pueblo lo hace ser misterioso

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