Rebozos, La Piedad, Michoacán.-
Los antecedentes de esta prenda se remontan a la época prehispánica, a las
tilmas que usaban los indígenas para abrigarse y como auxiliares para
transportar cosas.
En 1492, cuando los españoles salieron a la conquista de la tierra americana
quedaron fascinados al ver que las indígenas del Nuevo Mundo portaban tiras de
tela en su cuerpo, averiguaron que dicha prenda era un rebozo, que se elaboraba
en talleres artesanales, donde las mujeres laboraban en el telar de cintura y
los hombres en los telares de pedal, tal como se hace actualmente.
En 1584, en Michoacán los naturales crearon un nuevo tipo de rebozo de color
azul marino con rayas color azul y rayitas blancas al que se llamó rebozo
michoacano o rebozo tarasco.
El señor Mariano Romero, quien tenía aquí en La Piedad un taller de rebozos de
algodón, trajo de la ciudad guanajuatense la seda artificial (artiseda, cuyo
nombre derivó en artisela). Dicho material se conseguía en madeja y aquí se
devanaba en redinas rudimentarias de madera y se urdía en colores teñidos, esta
actividad se ejecutó célebremente en el año de 1935.
Los líderes reboceros cambiaron el rebozo de algodón por el de artisela, fueron
consiguiendo maquinarias como devanadoras, torcedoras y dobladoras, así nació
en La Piedad la producción del rebozo de artisela.
La Sociedad Cooperativa Textil Artesanal de La Piedad de Cavadas, del estado de
Michoacán, fundada en 1963, integrada por 30 socios trabajadores, utiliza
telares y bastidores de madera para producir. El Rebozo y La Chalina
orgullosamente hechos en México.
Actualmente es una de las principales mercancías piedadenses que se elaboran en
este lugar, y que viste a muchos estados del país y del extranjero, continúa
siendo una de las principales artesanías del municipio, que tiene futuro para
ser exportadas a los países industrializados, y que puede generar grandes
ganancias par el distrito, es necesario implementar programas mercadotécnicos
para fortalecer este producto.